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Granada

viernes, 21 de mayo de 2010

Las Tertulias granadinas de la epoca



En la Granada literaria del siglo XIX,existian algunos rincones exoticos en los cuales cada cierto tiempo,sino a diario,se reproducian unas bohemias estampas por parte de estos personajes que llegarian a  ilustrar una Granada moderna.Estos rincones iban desde los Carmenes del Albayzin,los cafés del centro de la ciudad,ventas,fuentes y como no algo que siempre simbolizaria a Granada,su entrañable Alhambra.
Entre estos primeros personajes se encontraba Afan de Ribera,el cual concenraba en el famoso Carmen de las Estrellas a autores como Francisco Seco de Lucena,Angel del Arco,Ruiz de Almodovar,Gago Palomo,entre otros.
Otro escenario bastante concurrido se centraba alrededor de la Acera del Casino,sobre todo por la Generación del 27,teniendo su nucleo en el Centro Artistico Literario y Cientifico de Granada,ubicado donde hoy se encuentra el Centro Cultural de Caja Granada.Por el mismo deambulaban Fernando de los Rios,Federico Garcia Lorca,Constantino Ruiz Carnero y demas periodistas.
Pero el sitio por antonomasia era el café Alameda,el cual se encontraba en una casa colindante a lo que hoy es el restaurante "Chikito",aparte del restaurante "Sevilla" junto a la Catedral donde se recreaban las jornadas gastronomcias.

Alvaro de Bazan



Marino español al servicio de Felipe II (Granada, 1506 - Lisboa, 1588). Fue marino por tradición familiar, pues su padre -llamado como él- había sido capitán general de las galeras de la Monarquía Hispana. Las primeras acciones navales que mandó fueron proteger la flota de Indias de los corsarios que actuaban en el golfo de Cádiz (1544-62), socorrer a Mazalquivir y Orán del ataque de los berberiscos (1563), reconquistar y fortificar el peñón de Vélez de la Gomera (1564), y socorrer a los caballeros de la Orden de Malta frente a un ataque turco (1565).
Desde que en 1568 fue nombrado capitán general de las galeras de Nápoles se dedicó a combatir a los piratas del norte de África, al tiempo que auxiliaba al capitán general de la Mar, don Juan de Austria. Con ese papel intervino en la batalla de Lepanto (1571), primera acción verdaderamente ofensiva en la que tomó parte.
A partir de entonces, sus acciones pasaron del Mediterráneo al Atlántico, nuevo escenario naval prioritario para la Monarquía. Como capitán general de las Galeras de España (1576), participó en la ocupación de Portugal (1580); luego conquistó las islas Azores, que se habían convertido en el último reducto de la resistencia contra Felipe II, y que Francia intentaba separar del resto de Portugal (1582-83).
En premio por aquella acción el rey le hizo grande de España y capitán general de la Mar Océana. Su último encargo fue la invasión de Inglaterra; pero Bazán murió tras planear el ataque, mientras preparaba la que sería Armada Invencible. Su hijo, de igual nombre que él (1571-1646), siguió la tradición familiar y fue otro prominente marino de la Monarquía

miércoles, 31 de marzo de 2010

La Alhambra de Granada






La Alhambra es un recinto emplazado en una colina sobre la ciudad de Granada, en cuyo seno se encuentra uno de los palacios más relevantes de la arquitectura islámica. El nombre de Alhambra procede del color rojo de sus muros, en árabe Al-Hamrá, construidos con la arcilla ferruginosa del propio terreno.
Muhammad I al-Ahmar (1237-1273), primer rey de la dinastía nazarí, comenzó la urbanización de la colina junto al río Darro y construyó la alcazaba (al-qasab en árabe), una impresionante fortaleza -con capacidad para una guarnición de cuarenta mil hombres- que domina la ciudad de Granada desde un espolón, la colina de la Sabika. Su sucesor Muhammad II (1273-1302) concluyó el recinto amurallado, asegurando así la paz interior del palacio-ciudadela de los sultanes granadinos. El palacio real que hoy se conserva, sin embargo, fue construido por Yusuf I (1333-1354) y Muhammad V (1354-1358 y 1362-1391).
Desde la Plaza Nueva, en el centro de la ciudad, se sube a la Alhambra por la cuesta de Gomérez que es una callejuela estrecha y empinada donde abundan las tiendas de souvenirs y artesanías. Dicha cuesta termina en la "Puerta de las Granadas", edificada por Carlos V en el antiguo perímetro fortificado musulmán que unía la alcazaba con las Torres Bermejas. Al traspasar la puerta, se cambia lo urbano en bosque poblado de penumbras, trinos y rumores de aguas. La Alhambra está cerca y anuncia su magia a través de la naturaleza. A poco de subir por el camino, sobre la izquierda se encuentra la más famosa de las Puertas de la fortaleza roja, la "de la Justicia" (Bab al Sharía). Sobre el arco de la puerta se encuentra la "Mano de Fátima" y una llave que sin duda tienen un sentido simbólico que todavía no se ha podido descifrar. Al traspasar su umbral ingresamos en la Alhambra. Antes de dirigirnos hacia el este para visitar los palacios, es preferible conocer la alcazaba con sus torres "de la Vela" y "del Homenaje" desde donde se puede apreciar un panorama estupendo de la Vega y la ciudad.
El antiguo palacio nazarí es un conjunto de construcciones agrupadas de forma irregular, pero al mismo tiempo con un extraordinario sentido del rigor espacial. Las distintas estancias se articulan por medio de patios, comenzando por el de ingreso y el de Machuca -desaparecidos casi por completo- que conducían al mexuar o salón de justicia. Entre éste y el patio de los Arrayanes aparece una pequeña obra maestra, el patio del Cuarto Dorado, cuya sorprendente fachada al cuarto de Comares sirvió de modelo para numerosas obras hispanomusulmanas posteriores.
Pasadas estas estancias se abre el Patio de los Arrayanes, una de las piezas fundamentales de la Alhambra gracias a sus prodigiosas proporciones, tensadas por la alberca longitudinal que divide su planta. Su nombre se debe a los dos setos de arrayanes o mirtos que flanquean la alberca sobre la que se reflejan los soportales de la Sala de la Barca y la monumental Torre de Comares. Dentro de la torre está el ornado Salón de Embajadores donde los monarcas de Granada recibían a los emisarios extranjeros que se maravillaban del arte y riqueza del singular dominio islámico; ahí también el 4 de junio de 1526, el emperador Carlos V, mirando desde un balcón los jardines, las arboledas y el río, exclamó: "¡Cuán desgraciado el hombre que perdió todo esto!". En la antesala de la Torre de Comares se encuentra la siguiente inscripción en árabe: "Edificaste para la fe en la preciosa cumbre una tienda de gloria, que no necesita cuerdas para su sostén".
A la derecha del Patio de los Arrayanes se encuentra el Patio de los Leones, considerado uno de los momentos culminantes del arte islámico y construido por Muhammad V a semejanza del paraíso soñado por los fieles musulmanes. Allí una docena de leones de mármol guardan una majestuosa fuente de alabastro. Los doce leones simbolizan los Doce Imames o Jalifas de la Descendencia del Profeta (BPD), a los cuales éste se refirió en firmes tradiciones.
El agua que brota de los leones surtidores es la Misericordia divina que se derrama de los Imames sobre la humanidad. Con su valor ritual, su función refrescante y su contenido simbólico, el agua es un complemento esencial de la arquitectura islámica.
La presencia de estanques, canales y fuentes, sirve para enfatizar los ejes de la composición arquitectónica, para relacionar ámbitos aparentemente inconexos, o para transformar la configuración espacial de diferentes dependencias. Pero además, el agua funciona como un espejo, capaz de reflejar y multiplicar los esquemas arquitectónicos y su decoración. Unida a la luz, el agua incrementa el carácter dinámico de la decoración y origina composiciones místicas, incomparables. La Alhambra, tanto en su Patio de los Arrayanes como en el de los Leones, es el mejor ejemplo de la importancia capital que tiene el agua en la arquitectura islámica, tanto que se puede llamar a al-Ándalus por este motivo "una cultura del agua".
Las esbeltas columnas y floridos capiteles de la arcada circundante en el Patio de los Leones, las estalactíticas archivoltas, los caracteres cúficos que constantemente proclaman la divisa de la Granada nazarí -la que a través del tiempo se ha convertido en el símbolo de al-Ándalus por excelencia: Lá gáliba illa Allah "¡No hay vencedor más que Dios!" (tradición que se remonta al califa almohade Abu Yusuf Yaqub, el cual, al derrotar a los castellanos en Alarcos, el 18 de julio de 1195, portaba ya en su estandarte esta consigna)- hacen de este monumento la obra maestra de la arquitectura del Islam en Occidente.
Entre las estancias que rodean al patio de los Leones destacan la Sala de Dos Hermanas, que repite la composición espacial del patio y se ilumina de luz natural a través de una excepcional cúpula de mocárabes; la Sala de los Abencerrajes, cubierta por una cúpula similar a la anterior, y la sala de los Reyes, sorprendente por sus pinturas figurativas inusuales en el arte islámico medieval. El conjunto de palacios y estancias de la Alhambra se sucede en los restos del antiguo palacio y los jardines del Portal, y más adelante en algunas torres de sus murallas, como la de la Cautiva o la de las Infantas, guardianas de un misterioso encanto estrechamente relacionado con las leyendas que les dan nombre.
Al noroeste de la Alhambra se levanta el palacio del Generalife, una villa de recreo construida a principios del siglo XIV -con anterioridad al palacio de Yusuf I- que se asoma por sus galerías y ventanales calados al barrio granadino del Albaicín (de al-bayyazín: musulmanes de Baeza que se refugiaron en Granada). El edificio, sin embargo, es menos conocido que sus jardines, ideados con una sublime sutileza que participa de la composición geométrica tanto como de los colores y aromas que desprenden sus variadas especies vegetales. Con mucha razón se lo llama "La más noble y elevada de todas las huertas" (Ÿannat al-'arif). Otra traducción sería "Huerta del gnóstico o arquitecto (alarife)".
Igualmente, los jardines del Portal, de los Adarves y de Lindaraja en la Alhambra, con sus rimeros de macetas floridas, con recortados setos que bordean acequias, con estanques y fuentes cubiertos de nenúfares, y todo un conjunto, esplendoroso y sutil, asomándose a la legendaria ciudad, al blanco barrio del Albaicín, a las cumbres nevadas de la sierra, y a la aceitunada apacibilidad de la Vega, justifican sobradamente las expresiones de viajeros como el médico austríaco Ieronimus Münzer que viajó por la Península entre 1494-1495: "Terminada la comida, subimos a la Alhambra. Vimos allí palacios incontables, enlosados con blanquísimo mármol; bellísimos jardines, adornados con limoneros y arrayanes... Todo está tan soberbia, magnífica y exquisitamente construido, de tan diversas materias, que se creería un paraíso. No me es posible dar cuenta de todo (...) Al pie de los montes (de Granada), en una buena llanura tiene casi en una milla muchos huertos y frondosidades que se pueden regar por canales de agua; huertos, repito, llenos de casas y de torres, habitadas durante el verano que viéndolos en conjunto y desde lejos los creerías una populosa y fantástica ciudad. Principalmente hacia el noroeste, en una legua larga, o más, contemplamos estos huertos, y no hay nada más admirable. Los sarracenos gustan mucho de los huertos, y son tan ingeniosos en plantarlos y regarlos que no hay nada mejor. Es además un pueblo que se contenta con poco y vive en su mayor parte de los frutos que de ellos saca, y que no les faltan durante todo el año."(cfr. H. Münzer: Viaje por España y Portugal 1494-1495, Edic. Polifemo, Madrid, 1991).
Ya anteriormente, el infatigable viajero musulmán tangerino Ibn Battuta (1304-1377) había apuntado en su Rihla (en árabe "relato de viaje"): "Después continué la marcha hasta Granada, capital del país de al-Ándalus, novia de sus ciudades. Sus alrededores no tienen igual entre las comarcas de la tierra toda, abarcando una extensión de cuarenta millas, cruzada por el famoso río Genil y por otros muchos cauces más. Huertos, jardines, pastos, quintas y viñas abrazan a la ciudad por todas partes" (Ibn Battuta: A través del Islam, Alianza, Madrid, 1988, pág. 763).



El gran humanista italiano Pietro Martire d'Anghiera (1459-1524), cronista de Fernando e Isabel, cuando visitó Granada en el primer cuarto del siglo XVI escribía en una de sus epístolas: "A todas las ciudades que el sol alumbra, es, en mi sentir, preferible Granada.(...) Las cercanas montañas se extienden en torno en gallardas colinas y suaves eminencias, cubiertas de olorosos arbustos, de bosquecillos de arrayán y de viñedos. Todo el país, en suma, por su gala y lozanía, y por su abundancia de aguas, semeja los Campos Elíseos. Yo mismo he probado cuánto estos arroyos cristalinos, que corren entre frondosos olivares y fértiles huertas, refrigeran el espíritu cansado y engendran nuevo aliento de vida" (cfr. Opus epistolar. Petri Martyris, ed. Amsterdam 1670, pág. 64, trad. cast. de Juan Valera, en Adolf Friedrich von Schack: Poesía y arte de los árabes en España y Sicilia, Hiperión, Madrid, 1988, XVII, pág. 378).
El escritor y diplomático Andrea Navagero (Venecia 1483-Blois 1529), cronista oficial de la república veneciana, embajador cerca de Carlos V y enviado más adelante a la corte de Francisco I de Francia, en sus observaciones durante el viaje a España (1524), se advierte la gran afición que sentía por la naturaleza, huertas y vegas, ya que en su patria, Venecia, cultivó huertos en su predio de Murano. Pero veamos la sorpresa que encontró en Granada, último reducto de al-Ándalus (citado en Cherif Abderrahman Jah y Margarita López Gómez: El enigma del agua en al-Ándalus, Lunwerg Editores, Barcelona, 1994, pág. 206): "Toda aquella parte que está más allá de Granada es bellísima, llena de alquerías y jardines con sus fuentes y huertos y bosques, y en algunas las fuentes son grandes y hermosas; y aunque éstos sobrepujan en hermosura a lso demás, no se diferencian mucho de los otros alrededores de Granada; así los collados como el valle que llaman la Vega, todo es bello, todo apacible a maravilla y tan abundante de agua que no puede serlo más, y lleno de árboles frutales, ciruelas de todas clases, melocotones, higos (...) albérchigos, albaricoques guindos y otros, que apenas dejan ver el cielo con sus frondosas ramas... Por todas partes se ven en los alrededores de Granada, así en las colinas como en el llano, tantas casas de moriscos, aunque muchas están ocultas entre los árboles de los jardines, que juntas formarían otra ciudad tan grande como Granada; verdad es que son pequeñas, pero todas tienen agua y rosas, mosquetas y arrayanes, y son muy apacibles, mostrando que la tierra era más bella que ahora, cuando estaba en poder de los moros; al presente se ven muchas casas arruinadas y jardines abandonados, porque los moriscos más bien disminuyen que aumentan, y ellos son los que tienen las tierras labradas y llenas de tanta variedad árboles; los españoles, lo mismo aquí que en el resto de España, no son muy industriosos y ni cultivan ni siembran de buena voluntad la tierra, sino que van de mejor gana a la guerra o a las Indias para hacer fortuna por este camino más que por cualquier otro." (cfr. A. Navagero: Viaje por España 1524-1526, trad. cast. A.M. Fabré, edic. Turner, Madrid, 1983).
La Alhambra se convirtió en palacio de los reyes cristianos desde la toma de Granada por los Reyes Católicos, en 1492. Su nieto, Carlos I de España y V de Alemania, mandó demoler irracionalmente parte del palacio musulmán para construir un edificio renacentista -con iglesia incluida- que sirviera de puerta solemne revestida de cristiandad, pero sus formas adustas y desproporcionadas contrastan notablemente con la grácil acrópolis musulmana. Pese a ello, la Alhambra se abandonó y fue deteriorándose con el paso del tiempo hasta prácticamente desaparecer bajo la maleza a mediados del siglo XVIII y el agua cantarina dejó de brotar.




En el marco del enfrentamiento franco-británico de 1793-1815, el ejército napoleónico entró en Andalucía en enero de 1810. El comandante militar de Granada, Horace Sebastiani, un general revolucionario, quedó fascinado al descubrir los edificios musulmanes que dominaban las alturas de la ciudad y decidió instalar su comando en la fortaleza roja. La Alhambra, desierta y colmada de escombros, fue casi totalmente restaurada. Los galos sacaron del abandono y la ruina al glorioso y legendario vestigio de la bizarría hispanomusulmana. Repararon los techos, amparando así los salones y las galerías contra las inclemencias y la acción destructora del tiempo. Los curtidos zapadores y pontoneros se convirtieron en jardineros creativos que recompusieron setos, estanques, canteros y plantaron arbustos y macizos de flores, restableciendo el sistema hidráulico que permitió que las fuentes y surtidores volvieran a fluir alegremente. Al tratar de preservar la Alhambra, esos soldados de Napoleón recuperaron para España el más bello y atrayente de sus monumentos históricos.
Paradójicamente, tanto los españoles como los musulmanes en general del siglo XIX sabían poco o nada de la existencia de la Alhambra. Alertado por los viajeros extranjeros, el estado español acometió su restauración a partir de 1862. Finalmente, en 1920, el arquitecto e islamólogo Leopoldo Torres Balbás (1888-1960) restauró completamente el edificio y le confirió el aspecto actual, sin duda romántico pero históricamente equívoco, ya que las estancias palaciegas prevalecen sobre la fortaleza.
La naturaleza oriental y paradisíaca de la Alhambra siempre ha exaltado la imaginación popular y la de numerosos escritores, especialmente a partir del romanticismo. Uno de los tantos refranes dice: "Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada".
Tal vez el mejor fruto de esta inspiración son los "Cuentos de la Alhambra", escritos en 1832 por el diplomático norteamericano de origen irlandés Washington Irving (1783-1859).
Por su parte, el escritor y viajero romántico francés François René, vizconde de Chateaubriand (1768-1848), rubricó esta frase: "Debería ver usted la Alhambra y Granada. Es como una obra de hadas; es magia, gloria y amor, no se parece a nada conocido".
El escritor norteamericano Jack London (1876-1916) nunca visitó España, pero en 1885, a los nueve años, deslumbrado por la lectura de los "Cuentos de la Alhambra" de Irving, decidió construirse con los ladrillos de una chimenea "una pequeña Alhambra privada, con sus torres, sus patios, sus miradores y demás detalles", no olvidando de "colocar letreros en yeso que indicaban su existencia y emplazamiento".
El erudito suizo Titus Buckhardt (1908-1984), en su magnífico estudio de "La civilización hispano-árabe" (Alianza, Madrid, 1995) hace esta elucubración mística: "No existe símbolo más perfecto de la Unidad divina que la luz. Por esta razón, el artista musulmán procura la transformación del material mismo que modela en una vibración luminosa. Entre los ejemplos de la arquitectura islámica bajo la soberanía de la luz, la Alhambra de Granada ocupa el primer lugar. El paraíso ha sido creado de la luz divina, y de luz está hecho este edificio pues las formas de la arquitectura hispano-árabe, los frisos de los arabescos (muqarnas), las redes talladas en los muros, las estalactitas perlantes de los arcos, el centelleo de los tejados de azulejos verdes e incluso los chorros del agua de la fuente, existen no tanto por ellos mismos sino para manifestar la naturaleza de la luz. El secreto más íntimo de este arte es una alquimia de la luz".
El ilustre bardo granadino Federico García Lorca, nacido en Fuente Vaqueros en 1898 y muerto trágicamente en Víznar en 1936, a los comienzos de la Guerra Civil española, calificó a Granada como el "paraíso perdido del Moro", y diciendo en otra ocasión: "¡Con qué trabajo deja la luz a Granada!". Alexandre Dumas (1802-1870), el creador de "Los tres mosqueteros", luego de visitar la ciudad, confesó a un amigo: "Empiezo a pensar que hay un placer todavía mayor que el ver Granada, y es el de volverla a ver".
Otro poeta, el argentino Alfredo Bufano (Guaymallén 1895-Buenos Aires 1950), al visitar Granada y la Alhambra en abril de 1947, escribe: "El agua es el poema vivo de la Alhambra. ¡Desengañáos, poetas! ¡Nadie podrá cantarla como ella! ¿Y desde cuándo lo hace? Desde que los moros frenaron aquí sus caballos y construyeron esta anticipación del paraíso que es la Alhambra" (publicado en el artículo "El agua de la Alhambra", Diario La Prensa, sección ilustrada, Buenos Aires, Domingo 26 de Octubre de 1947).
Hay tantas Granadas como granadinos y granadófilos. En 1846, Alexandre Dumas en su obra "De París a Cádiz"- poderoso estimulante del turismo francés a Andalucía-, al referirse a la Alhambra y al Generalife, dice: "en ninguna parte del mundo encontrarás en espacio tan reducido una fragancia así, una multitud de ventanas que se abre cada una a un rincón del paraíso".

El Louvre y la Alhambra: los más visitados

En el siglo XV el reino islámico de Granada tenía una población cercana a los quinientos mil habitantes, y la Granada ella sola tenía cien mil habitantes (hoy tiene menos de trescientos mil), lo que la convertía en una de las ciudades más pobladas de Europa y, naturalmente, la primera de España.
Hoy día, más de veinte mil millones de dólares ingresan todos los años a España por concepto de la industria turística, y la mayoría de los turistas vienen con un fin determinado: quieren ver esas bellezas incomparables que son la Mezquita de Córdoba, la Torre de la Giralda y los Reales Alcázares de Sevilla y la Alhambra de Granada. La Alhambra es uno de los monumentos históricos más visitados del planeta con una cifra que oscila entre los ocho a diez mil viajeros diarios provenientes de los cuatro puntos cardinales, la cual sólo es superada por el Museo del Louvre de París que registra un promedio de quince mil visitantes por día.



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martes, 16 de marzo de 2010

Periodico Ilustrado "El Universal" de Granada






El primer diario granadino que dirigió Seco de Lucena Escalada allá por el año 1878,su primera intervención como Director en el periodismo granadino.En la imagen la portada de una edición de 1878.

Melchor de Almagro San Martin



Inquietante y atractiva a un tiempo es la figura de Melchor Almagro San Martín, que resume en su personalidad y en su forma de vida mucho del tiempo que le tocó vivir, con el que se identificó plenamente. Diplomático, escritor, político ocasional, Melchor Almagro nos sorprende en ocasiones por lo avanzado de sus posiciones o por los destellos de anticipación a su propio tiempo.
Nacido en Granada el 12 de abril de 1882, hijo de Melchor Almagro Díaz y de Pilar San Martín, su infancia y juventud transcurre en Granada, marchando a Madrid para realizar sus estudios universitarios. Antes, ha tenido ocasión de formar parte de la Cofradía del Avellano, como el más joven de sus miembros.
Años de Universidad, decía, donde traba amistad con Ortega y Gasset, entre algunos otros. Francia y Alemania, donde culmina su preparación. Ingreso en la carrera diplomática, en que un primer destino le lleva a París. Antes de eso se ha lanzado a la política activa, consiguiendo representación en el Congreso en varias ocasiones, en las que siempre tuvo destacada actuación. Senador también en algún momento.
En 1909 decide abandonar la política activa, dedicándose casi por entero a la diplomacia. París, Viena o Bogotá son algunos de sus destinos de entonces. Vida un tanto bohemia y arriesgada, de la que él dejó constancia en alguna ocasión. Hombre de intensa vida social, frecuenta los salones, dejándonos en algunas de sus obras una viva estampa de formas y personajes que ya son historia.
La faceta de escritor es la que cultiva más asiduamente y la que llena la última etapa de su existencia, con un cierto aire decadente hoy, pero fiel reflejo de una sociedad y una época de las que fue espectador y protagonista.Almagro San Martín moría en Madrid el 12 de abril de 1947

sábado, 27 de febrero de 2010

LOS TERREMOTOS DE 1884..........

 
 


Andres García Maldonado,historiador especialmente dedicado a temas granadinos y malagueños, con más de cuarenta libros publicados, elabora un minucioso estudio de una tragedia que conmovió a toda España y que tuvo a su particular héroe en el director del diario "El Defensor de Granada", Don Luis Seco de Lucena, que luchó con todos los medios a su alcance para dar a conocer la envergadura de la tragedia a todos los niveles geográficos e institucionales.


jueves, 25 de febrero de 2010

Festival Internacional de Musica y Danza de Granada






El Festivál Internacional de Música y Danza de Granada es una de las citas mas importantes y atractivas a comienzos de verano en España.Tiene su origen en los conciertos sinfónicos que desde 1883 se celebran en el Palacio de Carlos V y en el Concurso de Cante Jondo,convocado en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra en 1922,con la asistencia de Federico Garcia Lorca,Manuel de Falla,Ramon Gómez de la Serna,Santiago Rusiñol y otros intelectuales y artistas de la época.
El Festivál constituye una verdadera eclosión de actividades artísticas,con gran repercusión nacional e internacional,celebradas en los rincones mas emblemáticos de la ciudad.Los conciertos de grandes orquestas sinfónicas en el Palacio de Carlos V,la danza y el ballet en el teatro al aire libre de los Jardines del Generalife,los recitales en el Patio de los Arrayanes de la Alhambra,conciertos matinales en iglesias y monumentos de Granada,junto a las musicas del mundo en los barrios tipicos del Albaicin y Sacromonte,congregan cada año a mas de 54,000 personas,que acuden atraidas por al magia del espectaculo en espacios unicos.Todo ello,unido al mejor patrimonio de Granada,sus monumentos,sus jardines y su historia,sumergen a la ciudad y al visitante durante los primeros dias del verano en una atmosfera de fiesta que crece año tras año.Desde 1970 se vienen celebrando anualmente los Cursos Internacionales Manuel de Falla. Dichos Cursos cubren enseñanzas de alto nivel y contribuyen a reforzar los estudios y ámbitos profesionales de la música y la danza.
El Festival en las últimas ediciones ha superado el 95% de ocupación, colgando el cartel de "agotado" en
múltiples ocasiones, lo que da una idea de la repercusión y dimensiones de este acontecimiento, cuya vitalidad se demuestra por el incremento del público nuevo que cada año acude a sus convocatorias. A las miles de personas que Granada recibe durante el Festival, venidas desde Francia, Alemania, Suiza, Japón, EEUU, Brasil, Sudáfrica, Colombia o Finlandia, se unen los numerosos aficionados de España y otros países, que siguen el Festival a través de la prensa escrita, la televisión, los reportajes en revistas especializadas y de turismo o las transmisiones de radio.
El Festival Internacional de Música y Danza de Granada fue el primer miembro español de la Asociación Europea de Festivales a la que pertenece desde 1955, es miembro fundador de la asociación de Festivales Espanioles "Festclásica" y desde 1970 se honra con la Presidencia de Honor de Su Majestad La Reina de España.
En la actualidad es una iniciativa del Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada, la Diputación de Granada, la Universidad de Granada y el Patronato de la Alhambra y Generalife, y cuenta este año con el patrocinio de CajaGRANADA, La Caixa, Ferring, Fundación Caja Rural, Cervezas Alhambra, Gas Natural Andalucía y Puleva. Los cursos internacionales cuentan, principalmente, con el apoyo de la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía. Otras instituciones, empresas y entidades colaboran al sostenimiento de las actividades generales. 



Eugenia de Montijo



Emperatriz de Francia (1826-1920).La vida de Eugenia de Montijo es, en alguna medida, reflejo de la cambiante historia de su propia época. Nacida en Granada, en el barrio de la Magdalena, en 1826, son sus padres Cipriano Guzmán y Mª Manuela Kirpatrik. No son muchos los años que permanecen aquí. Los suficientes para que Eugenia, en más de una ocasión, mencione "la hermosa tierra que fue mi cuna".
En 1830 se encuentra ya en Madrid. Es entonces cuando su familia hereda el título de Montijo por el que es conocida. Años entre París y Londres. Colegios y pensionados. Estudios. Toda la refinada educación de una joven de la nobleza. La boda de su hermana Francisca supone un desengaño para ella y es su madre quien, para hacerla olvidar, la lleva en viaje a Europa, fijando posteriormente su residencia en París.
Eugenia brilla en salones y tertulias y hace falta poco tiempo para que Luis Napoleón se prende de ese encanto que ya ha cautivado a otros. En Notre Dame, el 30 de enero de 1853, tiene lugar la boda imperial. Años dorados. El nacimiento del hijo viene a culminar los mayores deseos de la emperatriz. Pero bajo una apariencia que no puede ser más risueña, Francia se resquebraja internamente.
La figura de Eugenia es como una sombra que en ningún momento destaca en primer plano. Pero nos consta que, desde esa sombra, en más de una ocasión intentó influir en el ánimo de su esposo, reconduciendo su camino. Cuando en julio de 1870 estalla la guerra con Prusia, la suerte está echada. En aquellos momentos en que Francia intenta defender su futuro, Eugenia de Montijo, regente en horas de prueba, no pierde la calma. No la perderá tampoco ante la muerte de su marido. Pero sí busca la paz en sus orígenes, en la ciudad en que nació y a la que vuelve ahora en breve estancia. La que fue emperatriz de los franceses moría en 1920. Casi un siglo después de haber nacido. En él conoció los más altos destinos y las amarguras más crueles.



ENTRE IGUALES: UN REY Y UN PERIODISTA.........



Excelente libro sobre los terremotos que acontecieron en 1884 sobre la localidad de Alhama de Granada y sus alrededores centrándose en la valía humana y profesional del reportero Luis Seco de Lucena Escalada y del monarca Alfonso XII.Escrito por el D.Antonio Ramos Espejo,natural de la localidad de Alhama y profesor en la Universidad de Sevilla.

lunes, 15 de febrero de 2010

Magazín "El Toreo granadino" de El Defensor de Granada

De los primeros trabajos a los que se comprometió Seco de Lucena Escalada en su nueva faceta como editor del periodico "El Defensor de Granada" nos encontramos con un estudio sobre Las Cruzadas;publicado posteriormente y un pequeño escarceo con el magazin adscrito al periodico relacionado con el mundo de los toros llamado "El Toreo granadino".

jueves, 11 de febrero de 2010

Granada y las fiestas del Corpus

La Feria de Granada, no tiene fecha fija de celebración porque está ligada a la festividad católica del Corpus Christis que está vinculada a las fechas de Semana Santa que son variables cada año, si bien el mes normal de celebración suele ser el mes de junio.
Fue creada institucionalmente por los Reyes Catolicos como Fiesta Mayor tras la conquista de la ciudad. Su comienzo coincide con el jueves correspondiente al día del Corpus y a partir de ese momento se suceden ocho días de festejos. Es una fiesta tradicional con más de 500 años de historia. El recinto ferial, se encuentra en Almanjáyar, y es recomendable desplazarse en los autobuses que la empresa Rober pone a disposición durante todos los días festivos desde el medio día hasta bien entrada la madrugada. Las casetas para el tapeo se alzan entre la Plaza del Ayuntamiento y Bib-Rambla, por lo que suele albergar a gran número de viandantes que aprovechan para tomar el primer aperitivo o almorzar junto a los amigos. En la mayoría de las casetas se puede degustar los platos propios de la tierra, pucheros, gazpacho, choto al ajillo, fritura de pescado, espetos de sardinas... y los platos más comunes como el pollo con patatas, paella, pinchitos, bocadillos y embutidos. La gente se viste con los típicos trajes andaluces, salen los coches de caballos, hay casetas de feria y atracciones, numerosas corridas de toros y concursos de enganches.
Durante las fiestas se celebran tres procesiones que se celebran el miércoles, jueves por la mañana y domingo por la tarde.El miércoles sale la Pública, que es una celebración popular dirigida a los niños y jóvenes, y que sin duda protagoniza la Tarasca, un maniquí sobre un dragón que se supone viste la ropa que habrá de estar de moda esa temporada.El punto álgido de la Feria es el jueves, día de Corpus, cuando sale por la mañana la procesión religiosa que en la actualidad saca un trono realizado por el orfebre y escultor granadino Miguel Moreno.En esta procesión eucarística sale de la Catedral la custodia plateresca sobre un carro adornado con flores, acompañada por las autoridades civiles, representantes de cofradías y el público. La procesión es en honor de la Custodia que contenía el Cuerpo de Jesucristo estaba formada por todas las parroquias de la ciudad y las de las poblaciones de la Vega que, además, eran las responsables de cubrir con juncia todo el suelo del itinerario.A la llegada a la plaza de las Pasiegas, un con junto de seis niños, también llamado "Los Seises" ejecutan un baile típico mientras tambores, cornetas y un grupo de flautas ataviados para la ocasión tocan sin cesar el himno glorioso.El cortejo va precedido por gigantes y cabezudos que representan a moros y cristianos. Se mantiene la tradición de erigir altares a lo largo del recorrido procesional y en en la plaza de Bib-Rambla se exponen las denominadas "Carocas": dibujos y quintillas alusivas, en tono satírico, a acontecimientos ocurridos en la ciudad durante el año anterior. la procesión que sale el domingo por la tarde es más sobria y carece de elementos folclóricos.

martes, 9 de febrero de 2010

Granada antigua



***Vídeo filmado en Granada en la década de 1920.Localizaciones:

 - Carrera del Darro
 - Una calle cualquiera de Granada
 - Catedral de Granada
 - Vista de la Alhambra
 - Sacromonte
 - Vega de Granada
 - Folklore: Gitanos bailando en el Sacromonte
 - Sierra Nevada



*** Enlace a video en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=umAfvRdGQko&feature=PlayList&p=FDEE66C41F16EB6A&index=5

viernes, 5 de febrero de 2010

Festival Internacional de Cine clásico de Granada.


Hoy dia 5 de Enero abre sus puertas el Festival Internacional de Cine clasico de Granada en el cual se homenajeará la figura de Humphrey Bogart.

Puerta de Bib-al-rambla o Arco de las Orejas

 


El origen esta puerta se situaba en la conocida plaza de BibRambla,y era una de las puertas de acceso en la muralla arabe,la denominada Puerta Bib-al-rambla o Arco d elas Orejas,llamada así por los granadinos porque en su fachada se exhibian las orejas y otras partes de los delincuentes,debidamente amputadas en el centro d ela plaza.
Sobrevivió en esta ubicación hasta que fue víctima de la incontrolada política de derribos de murallas que se llevó a cabo en el S XIX. En junio de 1873 el Ayuntamiento de la ciudad ordenó su derribo, frente a la dura oposición de artistas e intelectuales. Desde el "Defensor de Granada" y con la propia iniciativa de Seco de Lucena se llevó a cabo una protesta que removió cielo y tierra para que no desapareciera.Las operaciones de derribo se llevaron a cabo de noche, sin que la operación llegara a completarse. Para preservar lo que quedaba se procedió a su protección mediante su declaración en 1881 de Monumento Nacional. Trámite que sirvió de poco ya que en 1884 , el gobierno de Cánovas del Castillo director de la Real Academia de la Historia, ordenó el derribo total, aduciendo razones de higiene. Esta noticia fue acogida con gran recelo entre la población y tuvieron que conformarse con conservar sus piedras en el Museo Arqueológico.  
La demolición no puso fin a la historia de esta puerta, pues entre 1933 y 1935 sus despojos fueron levantados por Torres Balbás en el bosque de la Alhambra, poco más arriba del Arco de las Granadas. Este reconocido restaurador, pudo rehacer la fachada externa, pero no las bóvedas que habían desaparecido Aislada y semioculta por la vegetación, en la actualidad es como un arco de triunfo, un testimonio permanente de quienes desde la incultura provocaron su derribo. 




Periodico "El Defensor de Granada"



Adjunto a este post una imagen sobre como estaba organizada la composición del periodico "El Defensor de Granada",en una edición del viernes 4 de Mayo de 1900.


jueves, 28 de enero de 2010

Caricatura año 1925


Curiosísima caricatura expuesta en el periodico ABC con fecha del 09/04/1925;en la cual se puede apreciar perfectamente a todos los personajes del ambito social y politico así como militar que participaron en el traslado de los restos  de A.Ganivet y la posterior imposición de birreta al Cardenal-Arzobispo.
Justo en la parte inferior izquierda de la caricatura se puede apreciar la imagen de Luis Seco de Lucena Escalada.









sábado, 16 de enero de 2010

El barrio del Sacromonte


El barrio del Sacromonte es famoso por sus cuevas,en las que los gitanos continuan celebrando todas las noches sus fiestas flamencas de cante y baile.Aquí fué donde se instalaron los gitanos que acompañaban a las tropas de los Reyes Catolicos cuando conquistaron la ciudad.Aquí nació la tradicional zambra,con bailes y cantes autoctonos.
Los principales monumentos son su Abadia,donde se conservan reliquias y testimonios de los primeros cristianos,el Museo Cueva del Sacromonte y el de la vida gintana.








Panteón familiar Seco de Lucena





 
El panteón ubicado en el Patio II o "de los Ángeles" del cementerio granadino de San Jose fué mandado construir por el Ayuntamiento de Granada en su honor y una de sus mejores vistas es el del Angel "pensador que existe en la parte trasera de la lapida así como la variedad de angeles que existen en las contiguas tumbas de familias como Murillo,Millares,Trujillo y Lozano Castillo.



La Cartuja de Granada



En  este  monasterio , conocido como la Cartuja pero cuyo nombre original era el de Nuestra Señora de la Asunción estuvo ubicada una comunidad de monjes cartujos desde su construcción.
De exhuberante decoración,destaca en el conjunto del monasterio:la iglesia,la sacristia y el sagrario que es obra del maestro Francisco Hurtado Izquierdo y cuenta con una impresionante cúpula pintada por Antonio Palomino.El edificio alberga en su interior una impresionante colección de pinturas,entre las que destacan las del cartujo Juan Sanchez Cotán.




viernes, 15 de enero de 2010

Granada y el Albayzin



El Albaycín cuyo nombre parece provenir de los halconeros(bayyecín)que habitaban esta área,es una parte de la ciudad que,aunque la genera,parece desagregada de ella habiendose convertido en una isla social,historica y cultural dentro del actual ambito urbano.Es un barrio original,misterioso y profundo que la UNESCO ha sabido designar Patrimonio Mundial.De piso achinado y con calles enrevesadas y confusas ofrece visiones formidables e inesperadas cada vez que doblamos una esquina así como olores variados a cada paso.